El Encuentro nace de una manera muy concreta de vivir el ocio educativo: entendiendo que una actividad no es solo ocupar un rato, sino crear un espacio donde los niños, jóvenes y participantes puedan convivir, descubrir, expresarse y disfrutar.
Nuestra experiencia nos ha enseñado que lo que se ve durante una actividad es solo una parte. Detrás hay llamadas, materiales, horarios, permisos, comunicación, planificación, imprevistos y muchas decisiones pequeñas que hacen que todo funcione.
Por eso trabajamos con una mezcla que para nosotros es irrenunciable: cercanía en el trato, rapidez en la respuesta, creatividad en las propuestas y profesionalidad en la organización.